31 marzo 2012


Alguna vez creyó tener su sol, y este se fue en busca de otro amor; Ante la falta de esa luz pensó, ¿Por qué habría de angustiarme tras su ausencia? Si aquel sol, como yo, se formo de nuestro amor. Cerró la puerta con suma prudencia; Hay que saber ser flor mientras vuelan guadañazos, ser princesa sin un rey que te estreche entre sus brazos, saber ser un ángel en un infierno permanente.